jueves, 27 de febrero de 2014

Te recuerdo...


Recuerdo la brisa del mar... 
Tengo nostalgia de noches de insomnio... 
De desvelos solitarios junto a ti... 
Desnudar tu alma a distancia... 
Recorrer tu vida y la mía juntos... 
Tatuar una historia en la piel del deseo, con tinta de sinceridad, con una luna de testigo ya olvidada... 
Sonrisas cómplices que nunca se vieron, eran tan familiares como la luz de la mañana a mis ojos.. 
Susurros indiscretos... eran parte indispensable de nosotros... como la luna y las estrellas... 
Pensar en ti y sonreír era tan sencillo... tan cotidiano... era parte de mi, de ti...
Recuerdo los colores de tu voz... imaginando una caminata junto a ti, frente al mar... ese mudo testigo, cómplice de nuestra historia... aquella que murió antes de nacer... 
Recuerdo y suspiro... 
Anhelo con locura el significado de aquel sentimiento puro que ahogamos por prejuicios sin saber... 
Aquel que se escondió avergonzado en el último rincón oscuro de mi alma y se volvió desconfianza...
Recuerdo y aún consigo escuchar tu voz a lo lejos... mientras releo unas líneas tuyas perdidas en el tiempo... 
Recuerdo... te recuerdo... y empiezo a extrañarte... 

Deseo dejar de pensar en ti.

Deseo dejar de pensar en ti.

Dejar en el baúl de los recuerdos... tus miradas... 
Aquellas pícaras miradas, cómplices de noches sin sueño... 
Miradas dulces que rompen mis barreras y derriten todas mis excusas...
Esas miradas tuyas que saben en un segundo iluminar el momento mas oscuro... 
Llenar de luz nuestras noches cerca al mar... 


Quiero guardar lejos de mi, tus sonrisas...
Esas sonrisas fáciles cuando me miras... 
Esas cuyo recuerdo alegran mis días sin ti... 
Esas sonrisas que hacen tuya mi voluntad 
Y cuando nacen consiguen con su existencia lo que tu corazón anhela de mi... 



Quiero embalar en una botella de cristal, tu voz. 
Los susurros tímidos... 
Que me regalas a solas... 
Las largas conversaciones a la luz de la luna... 
Los te quiero justo antes del amanecer... 

Deseo olvidar tus manos... 
Lo que ellas representan... 
Lo que buscan y consiguen en mi piel... 
Olvidar tus dedos dibujando mi rostro... 
El calor de tu compañía...
Borrar de mi recuerdo la suavidad de tus abrazos... 
La protección de tu presencia... 
El fuego que me cobija cuando estas junto a mi... 

Finalmente....

Luego de un largo suspiro...
Decido.... 
Debo olvidar también tus besos...

Besos suaves y tiernos que me hacen sonreír...
Besos de fuego, que doblegan mi voluntad... 
Besos de tus labios que se apropian de mi ser...
Esos besos tuyos que consiguen destruir mis mas solidas razones 
Y que esconden en un segundo el valor de mi ser...

Deseo dejar de pensar en ti..

Y en mi intento fallido por borrar de mi memoria tu recuerdo... 
Descubro... por que no puedo olvidarte... 

jueves, 26 de diciembre de 2013

Una estrella fugaz...

Una estrella fugaz cruza el cielo… 
Mil deseos perdidos se elevan en búsqueda de hacerse real…
Una luna eterna ilumina la noche oscura… lágrimas perdidas caen a sus pies…

Quisiera ser estrella fugaz y morir por tus deseos… 
Ser luna en tus momentos más oscuros… 
Ser lágrima en tus sentimientos más profundos…

Pretendí ser sol de tus sonrisas más hermosas… 
Ser real en tus fantasías más locas…
Ser invisible en tus soledades…

Pero solo fui nube de tus miradas olvidadas… 
Fui efímera en tus horas más eternas… 
Fui agua que se escurrió en los tatuajes de tu alma…

Aun cierro los ojos e insisto en ver aquello hermoso que me robo la razón…
Esos ojos... los susurros de tu voz… el aire encapsulado de las promesas tácitas… 
de los besos ofrendados y las caricias sacrificadas…

Aún al cerrar mis ojos vuelvo a sentir el aroma de mar… 
Olvido la realidad y convierto los sueños en finales felices... 
Lo efímero se vuelve inmenso y eterno en un segundo de euforia… en un instante interminable que se siente erupcionar en una sonrisa… en una mirada…

Y la luna caprichosa vuelve a salir... 
Recuerda una vez más que la fantasía se termina un segundo después de la eterna felicidad…

Una vez más cierro los ojos y sueño…
mientras tu realidad tatúa lo profundo de mis ilusiones… 

Aún hay una estrella fugaz en mi… dispuesta a morir por hacer realidad la luna de mis deseos… el sol de mis ilusiones… el mar de mis miedos…que eres tú... 

Cielo oscuro cada día… propicia la rapidez  de mi mente, la ligereza de mi alma, lo pesado de mi corazón…

Una vez más cierro los ojos… pienso en ti… sonrío… y quiero volver a soñar…. 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Hubo una vez...

Hubo una vez un espacio que convertimos en lugar ...
un instante que se volvió recuerdo ...
un extraño que hoy es único y especial.

Hubo una vez un vacío inexplicable...
un silencio profundo ...
un sentimiento inmenso.

Hubo una vez un recuerdo que se hizo eterno ...
un  sentimiento que se volvió indescifrable,
un sueño que se hizo inalcanzable.

Pero hubo una vez un tiempo...
en donde la luna confabuló con el cielo y el silencio se rompió con un tímido te quiero ...
la soledad se desvaneció con una cómplice compañía...
el sueño inalcanzable se hizo real...

Hubo una vez un espacio...
en el que el día se hizo noche ...
donde las sonrisas son cómplices furtivas ...
y donde se quiere detener la felicidad robada de un instante efímero ...
una quimera del corazón ...

Hubo una vez que la noche fue testigo de una utopía real...
Un instante que se hizo eterno en el recuerdo,
que la memoria tatuó en la piel ...

Hubo una vez una fantasía real...
un sueño mágico...
una ilusión...

martes, 12 de noviembre de 2013

Conclusión...

He llegado a la conclusión,
que eres tú una obsesión,
de mi mente una ilusión,
un escape a la razón.

De mis sueños perdidos,
entre pensamientos absurdos
sonidos fugaces,
mis recuerdos naufragan.





Bajo un inmenso cielo,
un profundo sentimiento
presiona los deseos de mi piel,
ahogando la sensatez de mis sentidos.


Pliegues marcados
esconden caricias profundas,
que rozan el alma,
confundiendo la pasión
llegando casi al cielo,
mintiéndole al amor.

He llegado a la conclusión
de la equivocación de mi mirada,
del error de mi voz,
del sabor de mi piel,
pero el cielo no miente,
el deseo queda pendiente
y el aire se envuelve de brisa de mar...

Cual sirena embaucadora
poseo tu mente…
Cual gitana errante
me adueño de tu piel…
Pero el tiempo traicionero
engaña mi cordura…
Y se disuelve en el aire
Se lleva mis certezas
Poniendo en mis manos
tus miedos, los retazos de tu razón,
desquiciando de a pocos
mi retorcida alma...

Grita el viento en el
silencioso susurro de tus pasiones…
En el huracán de mis deseos…
Cae rendido en medio de un beso…
Perdió la batalla,
sucumbió.